Violencia en los boliches, 2ª parte

Mujeres: ¿fáciles?
La realidad de hoy en día es que para ir a estos boliches basta con salir con $15 para pagar la entrada y formar parte de este mundo, y bien se sabe que en estos lugares, cada uno va y se maneja con sus propios códigos, también sabemos que a diferencia de otros lugares, vivir una experiencia totalmente desfachatada como lo es el sexo directo y eventual, en estos lugares, no se le encuentra ninguna dificultad, ya que la mayoría de las mujeres prácticamente regalan o prestan su cuerpo, es decir que las mujeres van al frente y que en la mayoría de las veces son mas atrevidas que cualquier hombre.
Muchos chicos pueden contarnos que no fue una sola vez la que tuvieron sexo dentro de un boliche y que la mayoría de las veces eligieron puntos ubicados cerca del escenario y/o contra la pared, evidentemente para conseguir un buen punto de apoyo , y el hecho de la concurrencia esta demás mencionarlo, ya que es muy claro.
Cada uno con su cada uno
En estos lugares así como existen cosas fáciles, también existen las difíciles, como lo son las miradas de la propia gente que recurre con frecuencia a estos lugares, si te marcan podes convertir una noche destinada a diversión a una noche bastante trágica, esto puede ocurrir porque fuiste vestido de la manera equivocada, por como te peinas, por quienes son tus amigos y hasta puede llegar a ser porque “yo vivo en caseros” y “vos en ciudadela”, muchos de estas peleas comienzan en el interior de los establecimientos y los patovicas a cargo de este lugar tienen el deber de sacar del lugar a todo aquel que haya iniciado o participado de un pleito, lo que es peor es que a estos que expulsan del lugar, siguen su pelea afuera y esto puede tener dos resultados: que consigas un “mano a mano” es decir uno contra uno, todos contra todos, o que vengan quince personas contra vos.
Por esto y estados como lo son el de alcohol y/o drogas, a llevado a que algunos comisarios les sugieran a los propios dueños de diferentes boliches, a que contraten ambulancias para a que asista a los heridos de estas peleas, o mismo como ya mencione, para que asista a los chicos descompuestos por el excesivo consumo de alcohol.
Varios jóvenes han dejado de frecuentar este tipo de lugares ya que, afirman que cada vez son más peligrosos, y no entienden como tanto alcohol y locura junta no terminan en episodios más traumáticos.

Violencia en los boliches (Parte 1)

¿VIOLENCIA O DIVERSION?

Boliches Bailables marcan un constante desafío a los límites.

Descontrol, alcohol, sexo y violencia son algunas de las dosis amigas de la mayoría de los adolescentes Argentinos de hoy en día. Estos son algunos de los factores que llevan a la violencia todos los fines de semana, y es justamente esto lo que lleva a terminar una salida por diversión, a una noche que pude terminar con destrozos y heridos.

Esto ocurre principalmente en los boliches “cumbiancheros”, los cuales están dispersos en el Gran Buenos Aires, es aquí donde miles de adolescentes encuentran su diversión al ritmo de una noche de alto voltaje en la que luces, música, baile, tragos, drogas y hasta sexo desinhibido todo esto se une a una propuesta de la que sin duda alguna, formar parte implica, sin dudarlo, asumir un riesgo.         

Estas bailantas situadas en el conurbano tienen el poder de unir grandes grupos de adolescentes y jóvenes, los cuales poseen códigos  y reglas propias, obviamente no escritas; es aquí donde cada fin de semana dan lugar a un mismo y simple fenómeno, el cual surge del incumplimiento constante en búsqueda de un constante desafío a los límites.

En este marco, el cual estamos mencionando, tener una relación sexual en el mismo establecimiento antes, durante o después de que toque el solista o grupo invitado y obviamente bajo la limitada, casi inexistente intimidad del lugar lleno de gente, muchos suelen tener una de sus más atrevidas experiencias.

¿Hasta donde se puede llegar por un trago?

Hay quienes tuvieron la posibilidad de presenciar diferentes situaciones comprometedoras en los boliches, las cuales según dicen la mayoría de las veces nace de una propuesta femenina, la que consiste en la posibilidad de  un trueque entre “comerle la boca” al hombre elegido o, quizás hasta vivir una muy atrevida experiencia, la que consiste en practicarle sexo oral, al mismo hombre en el mismo boliche.   

Los adolescentes sabemos que aquí no termina esta secuencia, sino al lunes siguiente cuando se va al colegio, trabajo o en su defecto cuando nos encontramos con nuestros amigos y comentamos, para algunos, con total normalidad y libertad aquella cantidad de tragos, que consumieron gracias a esta ultima modalidad.  

Estas situaciones se dan general y mayormente en Quilmes, Florencio Varela, Moreno, José C. Paz, San Miguel, La Matanza; San Martín; Loma Hermosa, San Isidro, lugares donde actualmente se hunden algunos de estos epicentros de esta actividad nocturna.

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