Al tomar decisiones difíciles el cerebro se cansa

Tomar decisiones cansa al cerebro
Tomar decisiones cansa al cerebro

 

 

Se probó que al tomar decisiones difíciles el cerebro se “cansa”.

Científicos de la universidad de California llegaron a la conclusión de que decisiones como cambiar de trabajo, mudarse, divorciarse, y otras de semejante relevancia tienen la capacidad de “agotar” al cerebro. El hecho de decidir implica evaluar, analizar, comparar, y otros procesos mentales que le producen al cerebro un gran desgaste. Es necesario que la persona descanse luego de tomar una decisión, ya que si no lo hace, existe la posibilidad de que las posteriores decisiones no sean las más apropiadas.

En la tesis publicada en la revista Scientific  American de la  Universidad de California, se afirmo: “el cerebro es como un músculo; cuando se agota, se vuelve menos eficaz”.

Decidir algo importante, agota la función ejecutiva de la mente (que incluye a la memoria y a la concentración) y repercute en tareas cognitivas posteriores.

No todas las decisiones poseen una carga emotiva suficiente para cansar al cerebro. Es importante discernir cuando es buen momento para tomar una decisión importante y cuándo no.  

La fatiga mental se puede comprobar en personas que debieron tomar numerosas decisiones de gran significación en un corto plazo.

En cuanto a lo laboral, quienes están expuestos a sufrir en mayor medida el síndrome de desgaste profesional, son las personas que poseen un cargo de gran jerarquía. Especialmente en instituciones docentes o de salud, ya que tomar decisiones en esa situación implican responsabilidad por otros.

Se considera importantes a las decisiones que tienen un significado trascendente emocionalmente. Es decir de las que puede resultar un éxito o un fracaso, perdidas o ganancias, vida o muerte, etc.

“La sensación de cansancio no está solo ligada a la importancia, sino a aquellas decisiones que son más complejas, porque involucran más variables. No es lo mismo evaluar un cambio de trabajo que qué cocinar para la cena”, explica Facundo Manes, director de INECO, y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.

En Conclusión, tomar decisiones que impliquen un gran esfuerzo mental y emocional para las personas puede provocar un gran desgaste. Hay cosas que pueden ayudar al cerebro a relajarse, por ejemplo: después de decidir algo, es de gran importancia realizar una actividad que involucre procesos bien diferentes a los que están involucrados en esa toma de decisiones (actividad física, diversión, alimentación variada, etc.

 

 

 

Anuncios

La vacuna contra la adicción

¿Quiere dejar de fumar?

acordate que te puede matar

El hábito de fumar es MUY PERJUDICIAL para la salud.

La compañía sueca Cytos Biotechnology desarrolló en Estados Unidos una vacuna contra la adicción a la nicotina. Esta podría ayudar a los adictos al cigarrillo a dejar este hábito. Por ahora es solamente un experimento, pero se estimula que en 5 años ya se lanzará al mercado.

La vacuna, desarrollada a partir de un virus “bacteriófago” (ya que ataca a las bacterias), fue probada por grandes fumadores, y el 40% de los mismos dejó de fumar por casi seis meses.

El investigador médico del Hospital Universitario Lausanne, Jacques Cornuz afirma que los resultados del estudio sugieren que los anticuerpos contra la nicotina son efectivos para ayudar a la gente a dejar de fumar.

Esta vacuna, llamada NicVax, produce anticuerpos que se adhieren a la nicotina, evitando que ésta penetre en el cerebro. De esta manera se reduce la necesidad de fumar.

El doctor Faustino Mondragón Guarneros explica que el daño que produce el cigarrillo se va incrementando con el paso del tiempo ya que las partículas que va despidiendo la combustión del tabaco ingresan a nuestro organismo y cuando llega a los pulmones alteran el funcionamiento de las células, modificando su estructura y provocando tumores (en la mayoría de los casos).

Otros estudios realizados explican que los jóvenes menores de 15 años que fuman, tienen mayores probabilidades de experimentar con todo tipo de drogas como la cocaína, el alcohol, la marihuana, etc.

Abandonar el hábito es algo fundamental, debido a que, casi inmediatamente después de dejarlo, la circulación del individuo mejora y el nivel de monóxido de carbono disminuye. Lo mismo sucede con el pulso y la presión arterial. Además una vez que se ha dejado, aumenta la capacidad para realizar actividades físicas y se reducen las probabilidades de tener enfermedades respiratorias y también, reduce a la mitad el riesgo de sufrir un infarto.

Esto es sin contar que las personas que dejan de fumar tienen menos posibilidades de desarrollar y morir por cáncer de pulmón y de tener ataques al cerebro y de padecer enfermedades en los pulmones.

Pero dejar de fumar no es fácil ya que, como toda adicción, en la mayoría de las personas no es suficiente la fuerza de voluntad. Pero no hay que desesperarse si no lo podemos hacer por nosotros mismos, porque existen muchos tratamientos psicosociales y farmacológicos que nos pueden ayudar. Además, existen muchos centros especializados para ayudarnos a combatir esta adicción.

Esto es un gran avance, ya que las personas adictas al cigarrillo encuentran muy difícil dejar el hábito. Cualquier cosa que ayude a mejorar la calidad de vida estos individuos es muy importante.

La imagen fue sacada de www.infinito.org.ar/dejar_de_fumar/index.html

Mariano Currao y Catalina Molina.

Vivir en pareja cuando se rondan los 50 reduce el riesgo de desarrollar Alzheimer

Vivir en pareja luego de los 50 años disminuye las posibilidades de padecer Alzheimer

Según la experta en psicología Krister Hakansson, responsable del estudio, “este es un comienzo aplastante”. “Se trata del primer estudio que realizo en este campo y los resultados son increíbles, ya que ponen al descubierto una muy fuerte correlación entre este tipo de factores sociales y el riesgo de desarrollar una demencia”.

Las conclusiones de este nuevo estudio están basadas en los datos de un trabajo finés único, en el que 2.000 personas fueron estudiadas cuando rondaban los 50 años de edad y de nuevo 20 años después.

Normalmente, los investigadores que profundizan en el conocimiento de la demencia estudian sólo a los individuos mayores. Sin embargo estudios anteriores han demostrado que un estilo de vida activo, tanto intelectual como socialmente, puede hacer que baje el riesgo de desarrollar una demencia.

Partiendo de que la vida en pareja conlleva una considerable estimulación social e intelectual, el punto de partida de este estudio era averiguar si vivir en pareja protege a estos individuos contra la posibilidad de desarrollar una demencia.

LOS VIUDOS CORREN EL MAYOR RIESGO

Los resultados demuestran que la gente casada o que vive con su pareja cuando su edad ronda los 50 años corren la mitad de riesgo de desarrollar demencia que los individuos que viven solos, incluso controlando otros factores de riesgo, como la edad.

También afectan al desarrollo de la demencia cuánto tiempo ha estado soltera una persona y por qué motivos. Aquellos que han vivido solos durante toda su vida de adultos multiplican por dos su riesgo de desarrollar estas enfermedades, mientras que quienes se divorciaron en el ecuador de sus vidas y continuaron sin pareja multiplicaban hasta por tres el riesgo de demencia.

Sin embargo, el mayor riesgo lo corren los viudos y las viudas. Según este trabajo, aquellas personas que pierden a sus parejas en la mediana edad y después continúan viviendo solos llegan a correr un riesgo de desarrollar demencia seis veces mayor que los emparejados.

“Esto sugiere que existen dos importantes factores: la estimulación social e intelectual y el trauma”, destacó la experta, que añadió que, “en la practica, esto demuestra la importancia de dedicar recursos a ayudar a las personas que están sufriendo una crisis”.

“Si nuestra interpretación se mantiene, una intervención estratégica puede incluso ser beneficiosa para toda la sociedad, ya que los costes del cuidado de la demencia son muy elevados”, señaló Hakansson, quien apuntó como futuras lineas de investigación descubrir si, en el desarrollo de estas enfermedades, influye o no la felicidad de la pareja o si influye o no el hecho de que la persona haya planeado vivir toda su vida soltera.

FUENTE: Estudio de la Universidad de Växjö y el Instituto Karolinska
de Suecia, presentado en la Conferencia 2008 sobre Enfermedad de Alzheimer
por la Asociación Internacional de Alzheimer,en Chicago, Estados Unidos.

 

Gen encargado de proteger al cerebro de la ansiedad y del estrés

Científicos del Instituto Cajal de Madrid, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), hallaron una posible solución ante los casos de ansiedad y estrés. Éstos afirman que el gen de la adrenomedulina es capaz de proteger al cerebro ante dichas anomalías.

 

En condiciones normales, el cerebro tanto humano como animal, posee niveles elevados de adrenomedulina. Los niveles de éste gen aumentan si la persona sufre algún tipo de daño cerebral, ya que ésta esta encargada de proteger al cerebro frente agresiones internas, como el exceso de estrés o la ansiedad, y externas como las isquemias y traumatismos entre otros.

 

Como fundamento a sus investigaciones, realizaron experimentos con ratones. A una parte de ellos se les extrajo del sistema nervioso, mediante ingeniería genética, un gen llamado adrenomedulina. Los animales modificados genéticamente  se movían en mayor cantidad que los que habían permanecido sin modificación alguna, pero al mismo tiempo presentaban una mala coordinación motora. Además de su hiperactividad, mostraban más ansiedad, y habían adquirido una serie de movimientos estereotipados propios del síndrome obsesivo-compulsivo.

 

Al estudiar el funcionamiento del cerebro de los ratones modificados genéticamente, indicaron que la ausencia del gen de la adrenomedulina produce que las neuronas de áreas determinadas del cerebro posean un citoesqueleto más rígido, lo que genera consecuencias perjudiciales en cuanto al comportamiento del animal ya que los torna mucho mas sensibles a los potenciales agentes que perjudiquen al cerebro.

 

Con el paso del tiempo, los ratones que habían sido modificados genéticamente, fueron perdiendo gran parte de los defectos psicológicos que habían presentado en el momento en que se les quitó la adrenomedulina de su sistema nervioso. Por lo tanto, seis meses más tarde (equivalentes a treinta años humanos), no se podían observar diferencias entre los animales que poseían el gen y los que no. Aparentemente existe un mecanismo de compensación que depende de la edad  y es responsable de dicha normalización.

 

Actualmente se esta investigando la posibilidad de que exista una sustancia de aplicación farmacológica que pudiese aumentar la acción de la adrenomedulina cerebral, ya que de ese modo se podría frenar los daños que produce el estrés y la ansiedad excesiva.

 

En tiempos como hoy en día, y sin duda viviendo de manera tan acelerada, el descubrimiento de una sustancia que aumente el nivel de adrenomedulina, y que esto a su vez logre reducir el grado de estrés y ansiedad que sufre la sociedad en general, sería algo muy útil para poder vivir más relajado y disfrutar de la vida misma.