Según Especialistas, cuando uno gana es cuando se incita a la violencia…

 

 

Mediante investigaciones, gente capacitada en el tema, tomo como ejemplo una ciudad de Gales llamada Cardiff que queda en Gales. Allí, en un lapso entre el mes de mayo de 1995, hasta abril de 2002 contaron unos 74 partidos de rugby, y 32 de futbol aproximadamente en los que hubo casos de violencia, y a unas 27 mil personas a las que se las tuvo que atender rápidamente. 

Si sacamos un promedio únicamente entre estos casos, podemos comprobar que unos 30 casos necesitaron atención medica el día que se jugo el encuentro, y el día posterior. Los días en los cuales no había partido s e cayo a 21. Cuando investigaron tuvieron en cuenta el resultado de cada partido, vieron que había una gran relación entre los resultados ya la cantidad de ataques.

En los momentos en los que Gales ganaba, el promedio de agresiones que se atendían era de 33; pero cuando perdía, este caía brutalmente hacia 25. La cantidad de personas que concurrían a los diferentes eventos deportivos, y como salía el partido eran causas de que se puedan hacer estadísticas consistentes.

 

Gracias a estos estudios que realizaron estos sujetos, comprobamos que la violencia o quizás estas confrontaciones se debieron a los resultados positivos, o sea cuando se gana, y no es por los factores negativos de estos, como lo es el de perder, que tengan que ver con deferentes equipos. Según muchos psicólogos, es que un triunfo, puede subir en los simpatizantes el nivel de seguridad y reafirmación personal, y también patriotismo, que se creen que son causas en las cuales pueden aumentar el nivel de violencia, que s e cree que cuando estos factores están bajos estas cosas casi no ocurren.

También la victoria, en muchas oportunidades es un socio directo del alcohol, por lo que al excederse este último puede ir por caminos que pueden ser muy peligrosos.

 

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Violencia en el rugby

Según especialistas en el tema, es cuando uno gana que incita a la violencia:

Mediante investigaciones, gente capacitada en el tema, tomo como ejemplo una ciudad de Gales llamada Cardiff que queda en Gales. Allí, en un lapso entre el mes de mayo de 1995, hasta abril de 2002 contaron unos 74 partidos de rugby, y 32 de futbol aproximadamente en los que hubo casos de violencia, y a unas 27 mil personas a las que se las tuvo que atender rápidamente. 

Si sacamos un promedio únicamente entre estos casos, podemos comprobar que unos 30 casos necesitaron atención medica el día que se jugo el encuentro, y el día posterior. Los días en los cuales no había partido s e cayo a 21. Cuando investigaron tuvieron en cuenta el resultado de cada partido, vieron que había una gran relación entre los resultados y la cantidad de ataques.

En los momentos en los que Gales ganaba, el promedio de agresiones que se atendían era de 33; pero cuando perdía, este caía brutalmente hacia 25.

La cantidad de personas que concurrían a los diferentes eventos deportivos, y como salía el partido eran causas de que se puedan hacer estadísticas consistentes.

Gracias a estos estudios que realizaron estos sujetos, comprobamos que la violencia o quizás estas confrontaciones se debieron a los resultados positivos, o sea cuando se gana, y no es por los factores negativos de estos, como lo es el de perder, que tengan que ver con deferentes equipos.

Según muchos psicólogos, es que un triunfo, puede subir en los simpatizantes el nivel de seguridad y reafirmación personal, y también patriotismo, que se creen que son causas en las cuales pueden aumentar el nivel de violencia, que s e cree que cuando estos factores están bajos estas cosas casi no ocurren.

También la victoria, en muchas oportunidades es un socio directo del alcohol, por lo que al excederse este último puede ir por caminos que pueden ser muy peligrosos.

Este es un video llamado “Rugby violento” que les muestra parte de la violencia en el rugby…

 

Violencia en el rugby

Vamos a comentarles hechos de violencia en torno al rugby; esta información la pudimos encontrar mediante algunos corresponsales del diario LA NACION.
Ha habido dentro y fuera del rugby varios sucesos violentos que preocupan a los que dirigen este deporte, por quienes son los que integran esas peleas; algunas veces algunos jugadores. En estos últimos años, hubo acontecimientos que hicieron ver algo que supuestamente se estaba tapando, como es que distintos rugbiers estén involucrados en peleas, sea entre un grupo y otro, ataques a individuos en la vía publica, o como había sucedido en Paraná hace aproximadamente un año, que hayan sido acusados de violaciones.
Estos tipos de problemas callejeros, los suelen protagonizar diferentes jugadores de rugby, (el deporte del cual estamos hablando), y otros jóvenes. Los primeros mencionados intentando hacer superioridad por sobre los demás, debido al físico que éstos poseen. Sucesos de esta índole se vieron en diferentes puntos del país, aunque en distintos de ellos, no se los suelen denunciar a la Justicia, comisaría u otra fuerza de seguridad que esté cercana.
Nos hemos preguntado si los chicos que hacen este deporte son más violentos que otros. Si hay algo que los haga pensar que eso es una tendencia. Tenemos algunos hechos…
En Paraná, hay ciertos lugares que parecieran ideales para que ocurran sucesos como éstos. Hace unos años, se había prohibido que en la zona del Rosedal no se pueda estacionar debido a los múltiples encontronazos o encuentros que había entre chicos de entre 16 y 19 años. Pudimos encontrar casos como en el 1° de enero del 2001, que unos jóvenes de unas divisiones inferiores de un club local atacaron de una manera muy irritable a otros por intentar defender unos a sus novias. La pelea fue un hecho muy asombroso. Norberto Carrasco y Adrian Pagana quedaron inconscientes tras ser atacados con botellas; Roberto Pagana quedó con el tabique nasal quebrado, y Noel Bletter padeció la fractura del peroné izquierdo.
Por ese entonces las víctimas tenían entre 22 y 24 años. En este acontecimiento, se imputaron a 11 personas. Dos mayores de edad, siete entre 16 y 17, y otras dos menores de 16.
También en Paraná, a fines del año 2001, dos prostitutas denunciaron haber sido violadas por miembros del club Estudiantes, entre 9 y 15 integrantes.
Según explicaciones de las víctimas, cuentan que las obligaron a hacerlo muchas veces.
En marzo de 2002, en Mendoza, en la puerta de la disco Runner, en el distrito de de Charcas de Coria, ocho rugbiers de las divisiones intermedias del club Alum de Santiago de Chile, golpearon a cuatro policías de aquella provincia. Fernando Castillo, que era agente denunció que lo golpearon muy duro. Aparecieron otros tres policías que fueron golpeados con dureza.
Otro hecho sucedió en la localidad del conurbano bonaerense, Becar, Franco Ronzoni, lo golpeó una banda formado por chicos de una buena situación financiera. Le pegaron con un adoquín y le fracturaron la mandíbula. Le tuvieron que ubicar una prótesis de titanio para poder construirle de vuelta la cara. El padre de este joven hizo la denuncia y empezó un juicio que calculamos, a esta altura del partido habrá tenido sentencia para los responsables del hecho. Al declarar varios testigos, dijeron que era un chico que ahora se encuentra en la selección juvenil de rugby.
En otras ciudades, como en la Plata, un periodista platense y un ex jugador de los Tilos, Martin Carrasco, dijo que los sucesos de violencia entre los rugbiers eran muy reiterados en la década de los 80 y los 90. Protagonizadas por chicos de entre 15 y 22 años. Se dice que ahora, ya no hay demasiadas peleas como antes.
En Rosario, uno de los últimos hechos, fue en mayo de 2004, más precisamente el 24 del mismo. Un chico de unos 21 años fue golpeado por algunos jugadores de Gimnasia y Esgrima, que se trenzaron en una pelea brutal.
Por gentileza de LA NACION pudimos encontrar reportajes en boliches de la Costanera. “Estuve en algunas peleas. Puede ser que haya un aire a pelea de algunos rugbiers, porque se manejan en grupos, son violentos y no tienen demasiada diplomacia que digamos.” Contaba un tal Mariano Saworenzo, de unos 23 años, junto a sus amigos Andrés y Alexis.
“Mirá, durante mi experiencia, en todas las peleas siempre hubo un rugbier”. Dijo Almeida, en un local de Palermo.
Es que se dice que hay preocupación por ciertos dirigentes, y gente que no pertenece a estos cargos, pero no se habla, de que este deporte genere violencia. El director del área de coaching de la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA), dice que: “estamos analizando la cuestión de la violencia, porque cualquier situación que se produzca pareciera que la tiene el deporte en si, y no es así.

Rugby violento de selecciones y demás de algunos taclkes y demás violentos…

Prevension a la violencia juvenil

La violencia juvenil es un problema grave que afecta a las sociedades de hoy en día. Sus efectos se perciben sobre todo en el espacio público: los parques, las calles y las aulas son los lugares de actos de rituales destructivos y de vandalismo. Poder prevenir y brindar una respuesta con respecto a este fenómeno es un verdadero desafío para las instituciones.
Una situación se registró en las peleas entre los alumnos de dos colegios de Caballito, en las cuales utilizaron golpes, piedras, y arrebatos. En las aulas, es común que los profesores enfrenten problemas disciplinarios graves, que dan cuenta de síntomas sociales serios, tales como cierta desintegración de valores y pérdida de credibilidad en reglas básicas de convivencia.
Además, parece persistir una inclinación a rituales de violencia y de desborde. Esto suele mirarse en forma de grupos o de bandas que presentan una identidad que puede ser, la pertenencia a una escuela o a un barrio, el fanatismo por un grupo musical o el compartir un cierto hábito, la lealtad a un equipo de fútbol. También hay situaciones en las que se busca el desborde y el choque, como los incidentes registrados en Madrid días pasados que causaron 47 heridos cuando un millar de jóvenes se enfrentó a oficiales de la policía que intentaban evitar una jornada de consumo de alcohol.
Estas muestras de violencia a veces salvaje e irracional sobrepasan posiciones económicas y obligan a saber más y actuar de un modo articulado, en especial con las escuelas y las familias.

Violencia en el fútbol

Vamos a hablarles en parte de la violencia en el fútbol. Lo elegimos por algunas cosas que suceden a seguido en nuestro fútbol, y algunas otras veces en el fútbol mundial, o sea en países como algunas veces paso en Inglaterra, Colombia, Venezuela, y demás países. Los cambios dentro de ir a ver un encuentro de fútbol, han sido demasiados que ahora para ir a ver un partido hay que entrar mirando para todos lados que nadie nos robe nada.
De las hipótesis que nosotros pudimos sacar, son:
• No hay leyes que avalen que hinchas sean detenidos por disturbios dentro de los estadios de fútbol.
• La corrupción que todavía hay dentro del fútbol, le dan vida también los que se encuentran dentro de este negocio.
• Hay mala preparación por parte de policías en diferentes partidos.
• Como se encuentre cada país, social, económicamente, y demás aspectos influirá en los hinchas.
• Hay poca seguridad en los estadios del futbol argentino.

Hay confundimiento en el poder. En la relación entre barras y dirigentes, queda cada vez más a luz. Por ejemplo, cuando la hinchada de River, (de la mas pesada), viajaba a Córdoba, se confirmo que las 150 entradas que llevaba la hinchada de River no eran falsas y no “cayeron del cielo a la hinchada”, ni tampoco las pago el jefe de la hinchada de su plata. Cercanos al Club River Plate, hablan de un secreto a voces lo de las entregas de entradas a los barras. También hablan de cerca de 500 entradas de local y 200 de visitantes. Sea por miedo, o por negocios, o utilización política o poder, la relación entre los barras-dirigentes, en muchas oportunidades quedan expuestas.
Otro extremo es, por ejemplo en Estudiantes, donde el club no dio entradas e los barras y el presidente recibió llamadas amenazándolo, el vicepresidente le balearon el negocio, y dirigentes fueron agredidos. Decimos que los dirigentes conocen bien a los barras.
También hay parte de la culpa para los jugadores y los árbitros. Es decir que en parte el fútbol absorbió lo peor que cuenta la sociedad y lo llevo al rectángulo de juego. Es decir que actualmente hay mas simuladores y vigilantes, de ventajeros de cuarta, que tiene la capacidad para poder festejar una tarjeta amarilla o roja que recibieron u o que lo hizo el otro equipo. Hay muchos ejemplos:
En un partido que habían disputado Huracán-Argentinos, en el último minuto, Monserrat, que en aquella época jugaba para Argentinos, fue a buscar venganza y lo levanto a Moner (Huracán), por el aire frente a los suplentes de Huracán provocando de esta forma que reaccionen la mayoría de los jugadores rivales. Un minuto antes de que sucediera eso, Moner hizo lo mismo con el afán de perder tiempo, e hizo blanco frente al banco de Argentinos, provocando de esa forma la misma reacción.
En un duelo entre Chacarita y River Plate, Osvaldo Sosa, que en esa época dirigía el club de la localidad bonaerense de San Martin, no pudo aguantar que el ayudante de Américo Gallego, este protestando porque este, (Sosa), se encontraba en zona fuera del terreno de donde pueden circular los árbitros. Lo que parecía, en algo que tenia solución fue algo que hico disparar rencores instalados acerca de otros partidos y demás. Silvio Canario, que en esa época jugaba para Chacarita, tampoco tuvo una actitud que ayude a la no violencia, porque al retirarse de la cancha se fue haciendo como burla gallinita y demás.
Es algo que también se vio en jugadores como Hernán Díaz, cuando protestaba la mayoría de las pelotas en las que disputaba. Lo mismo con Claudio Úbeda, Guillermo Barros Schelotto, y otros jugadores del futbol a nivel nacional e internacional. Es decir, si tenemos que nombrar podríamos hacer una gran lista.
Gracias a que hemos podido averiguar, por medio de videos y demás, los árbitros, en algunas oportunidades, los jueces del juego son los que están como “tapados” y quedan fueran de foco frente a estos encuentros, al estar recibiendo aprietes continuamente y muchas veces no encuentran la forma de poder encontrar un limite al juego limpio. Otras veces, dejan pasar o cobran simulaciones, y permiten de esa forma que crezca más y más la violencia en el futbol. Pero también, algunos se sienten con mucha presión, además de lo tan complicado de ser árbitros, no solo dentro de la cancha sino fuera, por los aprietes que pueden llegar a tener mediante llamados, o por la calle o en diferentes oportunidades.
Pudimos concretar mediantes los documentos que estuvimos investigando que la policía también es cómplice en ciertos operativos y demás. Por ejemplo en muchas oportunidades no tuvo el temperamento, la astucia, el carácter, la fuerza, el coraje, y demás aspectos de la policía, para poder para de cierta forma que la violencia se pare, es decir como hacer para que los hinchas o los que producen de cierta forma la violencia, paren un poquito para que se pueda desarrollar de forma limpia y ordenada un espectáculo tan hermoso para algunas personas, como lo es el fútbol…

Gracias a la opinión, del punto de vista psicológico, hemos encontrado una opinión acerca de un psicólogo del club atlético All Boys.
En sus palabras, el futbol es una de las pocas formas que quedan de decir nosotros, una de las pocas formas de lógica de conjunto, o de juego en equipo, que al día de hoy le juega ese espacio a la lógica individualista, o sea al juego solo. Podemos usar frases bélicas, como “esto es una guerra”, o frases biológicas, como “las barras bravas son una plaga”, pero el futbol para nosotros no es ni guerra ni enfermedad. Es un juego y también un deporte.
Según Ezequiel Fernández Moores el fútbol es mucho deporte para ser solamente un negocio, y ese negocio es muy importante para que fútbol sea solo un negocio.
Hemos podido diferenciar, por ejemplo, entre hinchas del mismo club la lealtad, de diferentes instituciones la rivalidad: o sea como se manifiesta esta misma, de sujeto a sujeto, de sujeto a objeto, dependiendo del grado de cómo se reconozca lo ajeno de los demás.
Diferentes momentos en un partido de futbol, pueden ser:
• Primer momento: resolución de no dejar entrar banderas.
• Segundo momento: compromiso pre-inicio del encuentro, de que se cumpla y que estos mismos la cumplan dicha determinación.
• Tercer momento: en donde en ciertas circunstancias, el club local no cumple con lo que se plantea.
• Cuarto momento, aquella acción realizada por el club que recibe a la visita, lo mismo quiere hacer la segunda respectivamente.
• Quinto momento, las fuerzas policiales actúan sobre los visitantes.
• Sexto momento, se produce cuando la violencia se apodera del espectáculo.
Entre las barras que se llevan bien, “amigas” como las denominan ellos, hay un espacio entre la lealtad, la rivalidad, y la violencia. La primera entre las amigas. De rivalidad a violencia es indeciso. Entre barras y policías, hay complicidad, arreglos, aprietes. Con estas cosas que suceden casi muy seguidos, el autor duda al momento de decir de un espectáculo deportivo.
La frase, por como se la conoce, como “ir a la cancha”, cayo de gran magnitud, por lo que mucha opta, por “lo miro por la tele”, o “en el bar”, o “con los chicos”, “por el deco”, porque garantiza mas seguridad, mas tranquilidad, mas comodidad. Lo que se conoce como espacio publico, hay menor seguridad, menor justicia, por lo que implica, que algunas veces los arbitrajes funcionan mal, causa de los negocios que se encuentran por detrás del “espectáculo”.
Uno de los inicios de querer excluir de la sociedad es dejar afuera a los consumidores que no aceptan de cierta forma las “reglas del juego”, o sea que si eso no esta en la tele, no existe. El cantico dice… “no existís, no existís…”
Las drogas que algunas personas toman, o beben, o fuman, etcétera… se notan sobre en el organismo debido a la “resistencia corporal”, conocido en la jerga como “aguante”; también ese que se queda afuera, intenta volver, como “a ver quien tiene mas aguante”; que queda marcado en un ranking imaginario encausado y aprobado podríamos decir por quienes ven, o escuchan, por medio de los distintos medios de comunicación masiva aunque sufra diferentes consecuencias, como que se abale la violencia como restitución subjetiva.
Uno de los ejemplos que nuestro psicólogo pudo obtener fue:
La masa grita, “llegan los borrachos del tablón, llego la hinchada”, o sea que a simple vista no hay diferencias entre cada uno de los hinchas, pero minuciosamente las hay.
Hola, ahora les vamos a mostrar acerca de un video que pudimos rescatar gracias a gentileza de Youtube, acerca de la euforia que provoca el fútbol, y lo que provoca cuando aparece estos fenómenos como la violencia, como por ejemplo acontecimientos que pasaron en Rosario en estos últimos tiempos.

Ahora les vamos a mostrar acerca de un video que nos va a mostrar la violencia en el fútbol, entre los jugadores, en algunos momentos, entre algunos hinchas, en otras formas de afuera para adentro, y demás…