TRAGEDIA: Carmen de Patagones

“Hoy va a ser un lindo día” fueron las palabras de Junior, de 15 años al entrar a su aula…

Este chico, pasadas las 7:30 a.m., luego de izar la bandera, dejó a sus compañeros entrar al lugar de estudio, para luego pararse al lado de la puerta, sacar un arma de 9mm de su padre, un suboficial, y disparar las 13 balas que esta tenia en su interior a sus compañeros, de forma totalmente intencional y con intención de blancos precisos.

Logro matar a 3 compañeros, y dejo a otros 5 heridos, que se encuentran todos internados en diferentes hospitales, ahora estables.

Cuando las balas se le acabaron, intentó cargar un segundo cartucho, y luego salio del aula, hacia el pasillo, intentó salir de la escuela y cuando lo hizo allí estaba la policía que lo arresto, y contaba que no puso resistencia alguna a su detención y que estaba en estado de “shock”.

El menor, inimputable, quedo a disposición de la jueza, y se esta viendo que medidas se le pueden aplicar al poseedor del arma, su padre, por el descuido, se dice que hay grandes posibilidades de que a este hombre se le aplique alguna medida.

Al parecer Junior había discutido el día anterior con algunos de sus compañeros de curso, y es por esto que al día siguiente les disparo sin piedad.

Se les practicarán pericias psicológicas tanto a él como a su entorno familiar y social, y luego se dictaminara la sentencia que este cumplirá si es que logran imputarlo.

 

Luego de este episodio en la escuela Malvinas Argentinas, en Carmen de Patagones, se realizaran jornadas de reflexión, con una carta enviada por el ministerio de educación a todas las que participen. Este episodio ha sido calificado como un “hecho doloroso”, y se dispusieron 2 días de duelo nacional.

 

 

 

 

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La violencia escolar según los especialistas

violencia escolar

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Cassullo (1991) y otros han estudiado el desarrollo de la conducta social y determinan tres núcleos fundamentales para su estudio: el ambiente familiar, el ambiente escolar y el ambiente o medio social.

 

 

 

 

 

 

 

Según la Nacional Association for the Education of Young Children, la pobreza, el racismo, el desempleo, el abuso de drogas, el fácil acceso a las armas, las prácticas de los padres que son abusivas o inadecuadas y la frecuente exposición a la violencia a través de los medios de comunicación son todos elementos responsables de la situación de violencia escolar actual.

Algunos estudios han demostrado que las escuelas con bajos niveles de comportamiento violento se distinguen de aquellas con altos índices, en cuanto a un clima escolar más positivo, donde los sentimientos comunitarios, la inclusividad y la nutrición son evidentes. Los alumnos que se sienten reconocidos y apreciados al menos por un adulto en el establecimiento, tendrán menos probabilidades de actuar en contra del carácter escolar de la no violencia (H. Walker).

Según Hill Walker, Geoff Colvin y Elizabeth Ramsey (1995), para promover una cultura estudiantil pacífica y preocupada se deben crear estructuras para alcanzar dos metas: enseñar y reforzar activamente el comportamiento de los niños en forma explícita, cuando manifiestan comportamientos pro-sociales básicos; y hacer a los estudiantes responsables por sus acciones erróneas de manera justa y consistente.

El Committee for Children (1989) cree que el comportamiento violento se aprende a través de modelos y esos mismos modelos pueden ser usados para enseñar a los niños la no-violencia.

En una publicación de la Dirección General de Cultura y Educación de la Porvincia de Buenos Aires, denominada “Los Perfiles de la violencia escolar” se establece que: “La violencia se ha instalado en la sociedad moderna y, por lo tanto, en la escuela (…) Si se analiza la violencia en las aulas observaremos que presenta dos perfiles: primero, la violencia directa, la cual está aumentando en forma preocupante. Se manifiesta a través de diferentes formas de agresión personal (física, psicológica o moral), entre alumnos, entre docentes y entre alumnos y docentes, contra personas u objetos o en otros contextos del entorno escolar. Segundo, se ve la violencia cultural o indirecta, generada por las estructuras de nuestras sociedad que se expresa en todo tipo de injusticias: sociales, económicas, de género y es responsable de la desigualdad de oportunidades, de la inequidad, y es frecuentemente invisible, sutil y envolvente. Este tipo de violencia afecta al sistema escolar, en tanto afecta a niños y adolescentes, ya que es el primer obstáculo entre su nivel de autorrealización real y su autorrealización potencial (…) El análisis debe ser pluricasual, pues las raíces biológicas, los problemas personales, conflictos familiares o los medios de comunicación juegan un papel muy importante, y no deben ser aislados unos entre otros. J. Galtung señala que “el análisis de la violencia resultaría incompleto si no consideramos al tratar de explicarla la incidencia de la violencia cultural o indirecta, generada por las estructuras de nuestra sociedad”. De acuerdo con este enfoque, aparecen como raíz y semilla de la violencia directa, la propia estructura escolar, sus métodos pedagógicos y amplio conjunto de factores de carácter político, económico y social, fiel reflejo de la violencia estructural (…) La violencia y la agresividad impregnan nuestra sociedad y en este ámbito donde les toca vivir a nuestros alumnos. Si bien, por un lado, la agresividad puede ser la expresión de factores relativamente independientes de la escuela, por otro lado, debemos admitir que existe una estrecha interrelación entre los problemas sociales, familiares, escolares, y personales en el origen de la violencia.”

Pedro Noguera explica la existencia escolar de la siguiente manera: “…en las escuelas hay reglas contra la violencia y hay adultos presentes que están allí para esforzarlas (…) Sin embargo, con demasiada frecuencia, los individuos responsables de esforzar la disciplina escolar y de mantener el orden no tienen ninguna credibilidad ante los alumnos.”

Veamos ahora lo que opina el psicólogo Octavio Fernández Mouján del incremento en la violencia actual en los adolescentes y jóvenes hoy:

“1) La familia y las instituciones educativas han perdido su autoridad real, lo que deviene en autoritarismo o carencia de toda autoridad.

2) la infancia, sobre todo la latencia como período de crecimiento ha sido penetrada por la cultura de la imagen (muchas veces violenta) y la tecnología como instrumento de dominio de una inteligencia básicamente artificial.

3) Existe hoy una infancia especialmente maltratada, abusada y desnutrida como consecuencia de los niveles de pobreza extrema.”

Este autor remarca la importancia de la invasión de las imágenes de la TV y la informática en los niños que supuestamente tendrían que estar desarrollando a pleno la ternura y el pensamiento “lógico concreto”. Para él, más que un período latente es ahora un período explosivo dado que por un lado ha sido sobreestimulado, sin los medios adecuados a llevar adelante dichos deseos. Por otra parte se le propone instrumentos artificiales para inteligir y manipular la realidad y además se le somete a un forzado encierro dada la desconfianza en que se desarrolla. La violencia tanto latente como expresada es una manera coherente de resolver este período dedicado al desarrollo de la ternura, el pensamiento concreto y la confianza en los ideales que la familia y las instituciones escolares proponen. Lo que genera esta violencia latente y hoy explicitada son básicamente dos aspectos: por un lado, el autoritarismo o violencia que el más fuerte ejerce sobre el más débil; sucede cuando la familia perdió autoridad real, entonces es reemplazada por la fuerza y el miedo. Por otro lado depende de la marginación que un sector ejerce sobre otro sector o persona. Toda división genera más violencia. Antes se hablaba como causales de violencia el divorcio, deserción escolar, familias de nivel de pobreza extrema, obviamente sin descartar la Psicopatología de los adolescentes que constituían lo que se denominó “delincuentes juveniles”, “fronterizos”, “psicópatas”, etc. Para Mouján, hoy esta explicación no nos basta. La marginación social y el autoritarismo de los sistemas que distribuyen las riquezas de una Nación, el dominio tecnológico y el poder económico sobre lo humano y ecológico, han impregnado la sociedad y opacado la cultura como ámbito natural de crecimiento humano en libertad, igualdad y fraternidad, sumando la crisis de las instituciones escolares y familiares que han perdido autoridad real explican la tremenda violencia desatada desde la pubertad y en todos los ámbitos.

 

 Escrito por Mariana Guitin, Ariadna Deon y Camila Araujo

Masacre en Carmen de Patagones

 

A cuatro años de la tragedia de Carmen de Patagones, recordamos uno de los primeros caso de violencia escolar. Junior de 15 años, dijo “hoy va a ser un lindo día”. La tragedia se desencadeno el día 28 de Septiembre del 2004, cerca de las 7.30 de la mañana luego de izar la bandera, Junior dejo que todos sus compañeros ingresaran al curso, para luego pararse al lado de su pupitre y que todo se convirtiera en un caos. Tras 13 disparos Junior mató a 3 de sus compañeros Sandra Núñez, Evangelina Miranda y Federico Ponce otros 5 sufrieron heridas graves.
El resto de sus compañeros en estado de pánico, no hicieron más que intentar huir o esconderse debajo de los bancos, las autoridades asistían a todos aquellos que habían sufrido heridas, “escuchamos un montón de gritos, salimos del aula y vimos a tres chicas tiradas” declaraban los alumnos de aulas vecinas.
Luego de acabarse las 13 balas, Junior retiro el cargador vacío, dejándolo tirado en el aula, entonces fue cuando intentó colocar un segundo cargador y salió al pasillo. Tanto sus compañeros como él, se encontraban en estado de shock, dirigiéndose hacia la salida, afuera los esperaban los policías quienes no tuvieron problemas en arrestarlo ya que el no se resistía. En ningún momento habló ni dio explicaciones del acto que había cometido”, aseguró el oficial, ya que Junior estaba consciente de la masacre que había cometido. Un tercer cargador y una cuchilla de campamento fueron encontradas entre las pertenencias de Junior, apodo por el cual era conocido.
Horas después de lo ocurrido, Junior hijo de un suboficial de la Prefectura Naval, era trasladado a Bahía Blanca, donde declaró ante la Justicia. Fue en ese momento en donde declaro que había tenido problemas con su padre la noche anterior. Esa misma noche extrajo del ropero el arma que su padre había usado durante un servicio adicional, era una pistola Browning de 9 milímetros. Además de los problemas constantes con su padre, la tarde anterior el adolescente había discutido con sus compañeros.
Finalmente se llevo a cabo un sumario interno para determinar las responsabilidades que le tocaría al padre por la masacre ocurrida. De todos modos no se descarto que se puedan aplicar sanciones contra el suboficial.
Luego de unos días, se llevo a cabo el velatorio de las victimas de Carmen de Patagones, fue una tarde muy dolorosa e indignante para los adolescentes. El presidente así, dispuso de dos días de duelo nacional y en todas las escuelas se hará una reflexión sobre los hechos ocurridos.

Violencia escolar: golpearon a una chica con lesiones graves

Otro nuevo caso de violencia escolar ocurrió. Esta vez sucedió en el colegio nº 9 de Villa Lugano. Una chica de 12 años fue agredida y golpeada por tres compañeras de 7º grado. Catherine Méndez vive en Ingeniero Budge con sus cuatro hermanos y una familia humilde. Su padre es discapacitado y su mamá es el único sostén de la familia.
El hecho ocurrió un martes a la tarde a la salida del colegio en donde fue brutalmente agredida. “Me siguieron hasta la parada y me decían que tenían que arreglar cuentas”, declara Catherine. Una de las agresoras le dijo: “’Te voy a pegar hasta matarte porque te odio, te odio, te odio. Vos te haces la linda y no te das cuenta que sos una tonta”. Ella afirmaba que siempre en el colegio la empujaban pero que nunca las insultaba, simplemente hacia como si nunca hubiese pasado nada.
A dos cuadras del colegio ella se dirigía a su casa, cuando las agresoras comenzaron a perseguirla. La pegaron por todos lados, le agarraron la cabeza y se la golpeaban contra un árbol. Sus hermanitos presentes en el hecho no hacían más que desesperarse. Catherine trató de defenderse pero no pudo, su nariz sangraba constantemente. El ataque terminó cuando los padres de dos alumnos del colegio se acercaron y ayudaron a Catherine y de inmediato llamaron a la Policía.
En unos minutos llegó la Ambulancia y la trasladaron al Hospital Santoganni. De inmediato le hicieron algunas radiografías y le detectaron la rotura de la clavícula derecha y la enyesaron.
Por consecuencia de los fuertes golpes que le quedaron marcados en la cabeza, estuvo en observación durante seis horas. Esa misma noche la trasladaron hacia su casa y aseguró que no pudo dormir durante varias noches. Se quejaba constantemente y con mucha bronca decía: “No encuentro una posición para dormir”. De todos modos para un mejor control y una nueva evaluación volvió una semana después al hospital. Así fue como los médicos le confirmaron y le indicaron reposo durante 45 días.
Por ser una familia humilde y porque hay un solo sostén en la familia el gobierno aportó ayuda. A partir de entonces un transporte escolar trasladara a la escuela a sus hermanitos y una maestra domiciliaria le dará clases particulares a Catherine.
Roxana Peraza, secretaria de Educación de la Ciudad, aclaró que este hecho no se soluciona con sanciones ni tampoco con expulsiones, sino que se trabajará con la familia, los docentes y los alumnos en particular, con la ayuda de psicólogos y psicopedagogos.

Violencia en las aulas

Mucho se habla hoy de la “violencia escolar”, que en realidad tendría que ser llamada violencia en la escuela, ya que estos hechos que se dan en las aulas son el calco de lo que vemos a diario en las calles.
Estamos en una época en la que muchos alumnos salen en paginas como “YouTube” demostrando “lo macho” que son por pelear con sus compañeros o agredir sin motivos a compañeros que no hacen mas que cumplir con la obligación de ir al colegio.
Algo que todavía no es seguro es si los alumnos tienen algún interés en el aprendizaje brindado por la institución a la que concurren. Para esto habría que hacer estudios psicopedagógicos, pero lamentablemente en la mayoría de los casos esta opción se torna casi imposible por el comportamiento agresivo por parte de los alumnos violentos.
“Considero que debe hacerse un replanteo en torno a la función de la escuela en el contexto actual y proponerse alternativas viables que incluyan a todos sus miembros —alumnos, autoridades, docentes, personal administrativo—, donde la escuela debe recuperar su misión de formar ciudadanos capaces de mejorar la calidad de vida y de colaborar en la construcción de una sociedad justa, fraterna, democrática y participativa; es decir, enseñar valores”. Esta es la reflexión que hace la Lic. Natalia Gil de Fainschtein.
Los educadores de cada institución tendrían que comenzar una campaña para que los alumnos recuperen o aprendan de una vez algunos valores que no solo le servirán para su futuro, sino que ayudará a la sociedad.
El acontecimiento más extremo registrado en nuestro país es el ocurrido en Carmen de Patagones, donde murieron 3 jóvenes a causa de los disparos que efectuó un chico que en ese entonces sólo tenia 15 años.
La violencia en las escuelas es un tema serio, y debería ser tratado por los gobiernos, los docentes, las familias y los propios alumnos.
A continuación un video explicito de violencia en las escuelas.

Masacre de Virginia Tech

La masacre de Virginia Tech fue un asesinato múltiple. Este hecho ocurrió el 16 de abril del 2007 en el Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (mas conocido como Virginia Tech).

En el incidente 33 personas perdieron la vida, incluyendo al asesino que se suicido, y 29 personas recibieron heridas. Es el peor ataque a una universidad en la universidad en la historia de Estados Unidos.

El asesino se llama Cho Seung-hui de 23 años, este es un estudiante de origen surcoreano, que estudiaba literatura inglesa, criado en Virginia y residente en la universidad.  

Este hecho provoco mucha conmoción en todo Estados Unidos, y en todo el mundo ya que es un hecho de suma violencia. El asesino era prácticamente  un adolecente cuando decidió acabar con la vida de 32 personas y la propia. Cuesta creer como alguien es capaz de cometer una acción tan terrible, y me parece algo tan escalofriante que no encuentro alguna manera de justificarlo o de descubrir un porque.

La sociedad actual es muy pre juiciosa y no tolera la diferencia, y me refiero a esto en todos los aspectos.

Estos casos suelen ser más comunes en el ámbito escolar ya que los adolecentes no toman en cuenta el daño que pueden producir, ni mucho menos las consecuencias de sus actos, tanto los victimarios como las victimas.

Violencia Escolar: Discriminación

 

La violencia escolar es una acción dañina que se da entre miembros de la comunidad educativa, ya sea entre alumnos, profesores y padres. Se dan es espacios propios a estar, es decir, las instalaciones escolares o en espacios relacionados con lo escolar, como ser los alrededores de la escuela o lugares donde se desarrollan actividades extraescolares.

En la Argentina se localizan grandes focos de violencia escolar, no solo por cuestiones físicas sino también agresiones verbales.

Los adolescentes de hoy en día que no se sienten adaptados dentro de su grupo escolar, suelen encerrarse y mostrar timidez frente cualquier actitud de sus compañeros con respecto a ellos. El alumno siente un vacio social en su entorno, se le impide su expresión, participación en los juegos y en la clase.

Muchos adolescentes sufren de discriminación, pero esas burlas molestas se transforman cada vez más en golpes y agresiones físicas que afectan la vida social en la escuela. Aquellos que agreden son percibidos como poderosos, sobre todo por los que son víctimas de la situación. Estas personas suelen marcar defectos en otras personas, ya que no quieren reconocer sus propias fallas. Aunque el acosador escolar no padezca de ninguna enfermedad mental o trastorno en la personalidad, normalmente presenta algún tipo de psicopatología.
Es importante que los alumnos que reciben estas agresiones tengan el apoyo tanto de la institución como de su familia.

Consideramos que todos deberían hacer un replanteo en cuanto a la función de las escuelas y proponernos actividades integradoras que incluyan a todos los integrantes: alumnos, autoridades, docentes, etc. La escuela tiene el deber de proporcionar a los alumnos protección y seguridad en las instituciones.